Análisis Faro

 

Reoriente su vida con FARO
Empodere su Misión conociéndose más

Por: Maria Francia Utard

 

…En medio de la oscuridad del polo sur un velero pierde el rumbo. …”Cuando se tuvo conciencia de haber equivocado el rumbo, se le preguntó a la brújula: pero la brújula había enloquecido… se le quiso preguntar a las estrellas, pero las estrellas revoloteaban en círculo alrededor de un polo cósmico invisible…. Los grandes puntos de referencia eran todos ambiguos.

“Y fue entonces cuando se recibió el mensaje: Tres cortas… una larga… silencio. Tres cortas… una larga… silencio. Tres… El brillo intermitente despertó la curiosidad de esos marinos hambrientos de señales… porque ese brillo estaba allí, sobre la misma línea horizontal que ellos. Era un faro… y con ello, nos relata Mamerto Menapace, en Historia de un Faro, los marineros supieron que el velero se había salvado”…

Y así como ese faro orientó al velero, también el FARO guía a las personas que se desorientan y necesitan volver a su rumbo. Varios son los caminos que se pueden tomar ante una situación determinada, sin embargo será preciso contar con una guía de acción y ésta es el FARO que ilumina el sendero.

 

¿Qué es FARO?

FARO es una guía que permite a las personas, igual que al marino, a encontrar sus Fortalezas, Áreas de mejora, Retos y Oportunidades. Es una nueva propuesta que permite analizar las ventajas competitivas de una persona, equipo u organización, sus características particulares internas, sus fortalezas y áreas de mejora. También analiza el entorno con el fin de identificar las oportunidades que ofrece el mercado y los retos existentes con el fin de establecer las acciones y estrategias que más convenga para alcanzar el objetivo deseado.

Para los especialistas en planificación estratégica les resultará familiar este análisis y pensarán en el análisis Foda que analiza las Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. Sin embargo la gran diferencia radica en la connotación que tienen las palabras que se utilizan.

Rafael Echeverría, en su libro Ontología del Lenguaje, señala que el lenguaje crea realidad, que las palabras que se emplean tienen una significación, una resonancia y una emocionalidad diferentes en cada persona, no sólo del que dice lo que dice, sino también del que escucha. Por ello no es lo mismo hablar de debilidad que área de mejora, decir amenaza que reto.

 

Al leer las definiciones de la Jessica M. Orlich, especialista en Planificación Estratégica, cuando escribe sobre el Foda, dice:

“Las Debilidades se refieren a las características y capacidades internas y negativas de la organización que constituyen barreras para lograr la buena marcha de la organización y provocan situaciones desfavorables”.

”Las Amenazas son aquellas situaciones, negativas, que presenta el entorno externo a la organización, que no puede controlar pero le pueden afectar desfavorablemente y en forma relevante…”

 

Estas palabras, debilidades y amenazas, al igual que las definiciones entregadas, se refieren a aquellos aspectos negativos de una situación. De allí la propuesta de hablar de áreas de mejora y retos, ya que son palabras que animan a seguir adelante, son palabras que invitan a ver el lado positivo de cada una de las situaciones.

Cuando se trabaja el aseguramiento de la calidad, Malcolm Baldrige, creador del Premio Nacional de Calidad, habla de áreas de mejoramiento, como acciones que permiten visualizar la organización o el proyecto como un elemento de mejora. Los retos son aquellos desafíos que se encuentran en el mercado y se deben hacer frente para lograr los objetivos. Con estas palabras se anima a las personas a actuar, a accionar, son palabras que buscan oportunidades y no deficiencias, palabras que proyecten hacia el futuro.

 

El lenguaje es acción y por ser acción tiene el poder transformador de generar nuevas realidades. Rafael Echeverría, en la obra antes citada, postula que el lenguaje es generativo, construye realidades por ese motivo al cambiar las palabras, de debilidades a áreas de mejora y de amenazas a retos, también cambia el estado de ánimo de las personas, los equipos, de la organizaciones

Si se continua profundizando en el lenguaje y mirando lo que significa FARO, puede leerse en la Diccionario de la Real Academia Española: 1- Torre alta en las costas, con luz en su parte superior, para que durante la noche sirva de señal y aviso a los navegantes o bien 2.- Fig. Aquello que da luz en un asunto, lo que sirve de guía a la inteligencia o a la conducta. Por lo tanto no existe mejor guía para encontrar su rumbo, que la luz del FARO que ilumina, que sirve de guía para el camino, que lleva a los objetivos organizacionales, a los objetivos de equipo y a los objetivos personales.

 

 

¿Cómo aplicar el Faro?

Es sencillo, es sólo cuestión de práctica.

Primero consiste en saber ¿Cuál es el FARO?, es decir cual es el objetivo que se desea alcanzar, cual es esa realización que se tiene en mente.

 

Una vez que se tiene claro el objetivo, el segundo paso consiste en buscar por cual camino se va a transitar. Ese camino se lo dará la brújula que lo conducirá a identificar:

 

Fortalezas, es decir todas sus capacidades que le han permitido llegar al nivel actual de éxito;

Áreas de mejora, que significa buscar aquellos aspectos internos propios, del equipo, de la organización, que juzgan que deben mejor, siempre en relación con el objetivo planteado;

Retos sería aquello que al analizar considera que debiera de hacer frente o sortear para lograr el objetivo, y

Oportunidades que le ofrece su entorno, situaciones externas que puede aprovechar para llegar al Faro.

 

Una vez que se tiene esos aspectos analizados, la invitación es a plantearse las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo se puede aprovechar y potenciar cada fortaleza?
  • ¿Cómo se puede mejorar cada área, corregir, buscar alternativas de acción para realizar mis mejoras?
  • ¿Cómo se puede desafiar cada reto con acciones que me fortalezcan?
  • ¿Cómo se puede aprovechar cada oportunidad?

 

 

¿Cuáles son los beneficios del FARO?

Se dice que los marinos tienen claro donde deben llegar, sin embargo los vientos, las mares, las corrientes marinas los desvían la mayoría de la veces de sus rumbos y… la brújula los devuelve siempre a la ruta, llevándolos hacia el faro, que es el destino final.

 

Al igual que un marino, las personas se desvían constantemente de su camino, por múltiples situaciones que se presentan en la vida cotidiana, interrupciones, otras prioridades, urgencias. Sin embargo teniendo el FARO como brújula, se logra volver al camino trazado y cumplir con los objetivos deseados. Al igual que el marino, se llega a buen puerto.

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